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La educación sexual en Europa: ¿Cuál es la situación en los Países Bajos?

Posteado en Abr 16, 2020

Ineke van der Vlugt, prestigiosa especialista en educación sexual que trabaja en los Países Bajos, nos cuenta cómo es esta educación en un Estado en el que desde el año 2012, es obligatorio educar sobre sexualidad en los colegios e institutos. Además, Lars Dellemann relata su experiencia como joven y activista en ese mismo país. 

Ambos forman parte de Rutgers, centro de referencia en el ámbito de la salud y los derechos sexuales y reproductivos en los Países Bajos y en todo el mundo. Es una de las asociaciones miembro de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) y trabaja en 18 países de Europa, Asia, África y América Latina. Con una gran trayectoria en el trabajo sobre educación sexual integral, Rutgers es referente en este ámbito, principalmente por sus investigaciones y por el desarrollo de servicios y materiales prácticos y adaptados para diversos grupos. Sus materiales se utilizan en escuelas primarias y secundarias de todo el país, en la formación profesional y en la educación especial. Rutgers también imparte educación sexual a grupos de personas en situación de mayor vulnerabilidad, como personas migrantes y refugiadas.

 


La educación sexual en Europa: La política y la práctica en los Países Bajos

Por Ineke van der Vlugt
Coordinadora del programa de anticoncepción y aborto
y ex coordinadora del programa de educación sexual en Rutgers

 

A menudo se ve a los Países Bajos como un país pionero en educación sexual. Pero aunque ya se estaba impartiendo en todas las escuelas, solo en 2012 obtuvo una base legal esta materia. Desde finales de ese año, la sexualidad y la diversidad sexual están explícitamente incluidas en los objetivos nacionales de educación y son obligatorias en la educación primaria y en la  secundaria. Pero todavía falta un currículo nacional más explícito sobre educación sexual.

Ésta se integra principalmente en otras materias como biología, cuidados, educación para la ciudadanía o sociología. La cantidad de horas y las metodologías de enseñanza varían mucho y dependen del colegio y del profesorado. La investigación de la Inspección de Educación (OCW, 2016) muestra que todos los centros educativos imparten más o menos educación sexual según los objetivos, pero que su calidad varía significativamente. Los colegios son libres de elegir sus propios métodos. Recientemente, el Ministerio de Salud ha puesto en marcha un programa nacional para alentar a las escuelas a proporcionar educación sexual especialmente para grupos de alto riesgo. Para ello pueden obtener una subvención y apoyo de los centros públicos de salud, de manera que la educación sexual se integre en una base más estructural.

 

Elecciones bien informadas

En los Países Bajos, la educación sexual comienza a una edad muy temprana. A partir de los 4 años de edad las niñas y niños aprenden en la educación primaria a conocer el cuerpo masculino y femenino y las formas de expresar sus sentimientos, deseos y límites. La educación sexual surge de la comprensión de que las personas más jóvenes sienten curiosidad por la sexualidad y tienen derecho a ser informadas de manera precisa y completa mucho antes de que se vuelvan sexualmente activas. En la educación secundaria, los y las estudiantes aprenden a discutir las normas y valores de género sobre la sexualidad, a abordar sus propias identidades sexuales y a lidiar con los cambios que viven durante la pubertad, con sus citas y búsquedas de relaciones, con el sexo en internet, etc. Se trata de enseñar a los y las jóvenes a navegar en un camino lleno de baches y de equiparlos con información confiable, herramientas e intervenciones participativas. Tratamos de alentarles a que evalúen por sí mismos lo que hacen y lo que no quieren en una relación o cuando tienen encuentros sexuales.

En los Países Bajos se prefiere un enfoque pragmático y abierto que tenga en cuenta el desarrollo físico, emocional, social y sexual de las personas jóvenes. El mensaje principal en la educación sexual es: si estás dispuesta/o a tener relaciones sexuales, hazlo cuando estés preparada/o para ello y toma decisiones responsables para que el contacto sexual sea seguro, agradable, deseado y con consentimiento mutuo.

 

Materiales educativos

Aunque existe una gran variedad de bloques didácticos, los programas más utilizados son «Kriebels in je buik» (“Mariposas en tu estómago”) para las escuelas de primaria (hasta 12 años) y “Long Live Love” («Larga vida al amor») para las escuelas de educación secundaria (hasta 16- 18 años). También hay otros temarios sobre diversidad sexual, medios digitales y sexting, prevención de la coerción sexual, etc. Con teatro interactivo o juegos online como Canyoufixit.nl, se orienta a los y las estudiantes para que tomen decisiones correctas en situaciones delicadas.

Todos los años, Rutgers y Soa Aids Nederland organizan campañas nacionales de promoción de la educación sexual como The Week of Springfever (la Semana de la Primavera la Sangre Altera) para la educación primaria y la Semana del Amor para escuelas secundarias, en colaboración con los centros públicos de salud.

 

Monitorear la salud sexual entre las personas jóvenes

La encuesta Sexo en menores de 25 años (Graaf et al, 2017) realizada a 20.000 jóvenes de 12 a 25 años, muestra que en los Países Bajos se han producido efectos significativos en la salud sexual y reproductiva: en comparación con los datos de una encuesta realizada en 2012, las personas jóvenes comienzan a tener relaciones sexuales a una mayor edad. Los datos muestran que la mitad de los y las jóvenes ha tenido encuentros sexuales a los 18,6 años de edad. También hay una ligera disminución en el número de jóvenes que sufren coerción sexual. En 2017, el 3% de los hombres jóvenes y el 14% de las mujeres jóvenes expresaron que habían sido persuadidas/os o forzadas/os cuando tuvieron un encuentro sexual por primera vez. El uso de anticonceptivos es muy alto entre las personas jóvenes. Durante su primera relación sexual, el 92% de los hombres jóvenes y el 94% de las mujeres jóvenes usaron un método anticonceptivo. Cuatro de cada cinco jóvenes siempre usan anticonceptivos con su pareja más reciente. El número de embarazos adolescentes sigue siendo bajo en los Países Bajos. Estos resultados se están usando para mejorar los programas de educación sexual, con especial atención a los grupos vulnerables que requieren más atención (jóvenes precoces, con baja formación, migrantes o con dificultades para el aprendizaje).

 

La voz de las y los jóvenes

Desafortunadamente, no todos los y las jóvenes están satisfechos con la educación sexual que reciben en los centros de educación secundaria holandeses, y califican la información que han recibido como mediocre (5.8 en una escala del uno al diez) (Graaf et al, 2017). Rutgers, junto con 17 jóvenes coinvestigadores/as, recopiló datos de 300 alumnos y alumnas durante un estudio cualitativo para descubrir qué podría mejorarse y cómo debería ser la educación sexual. Y esa investigación nos dice que las y los estudiantes quieren tener una buena educación sexual en la escuela. Indican, por ejemplo, que esta educación sexual ayuda a romper los tabúes y estimula la conversación entre ellos y ellas sobre temas relevantes, como las relaciones y la sexualidad. Que no todos y todas obtienen buena información en casa y es difícil encontrar la información adecuada en Internet. Que desean hablar más abiertamente sobre la sexualidad en un entorno seguro de aprendizaje, quieren más atención en cursos superiores cuando crecen y tienen más experiencias sexuales, y quieren que haya un enfoque más integral sobre la sexualidad que incluya temas como el consentimiento sexual, la coerción sexual, el placer sexual y la diversidad sexual, el sexo en los medios y cómo lidiar con problemas y conflictos o con embarazos no deseados. Prefieren la variedad en los temas y los métodos, pero también historias de experiencias reales y de personas expertas. Y profesores/as que sean competentes, seguros/as de sí mismos y relajados/as cuando enseñan educación sexual, y que se tomen en serio a las personas jóvenes (Cense et al, 2019).

 

Información online

Desde 2009 las personas jóvenes tienen acceso a información sobre sexualidad y salud sexual atractiva, confiable y apropiada para la edad en Sense.info. Esta web es gestionada y actualizada por Rutgers y Soa Aids Nederland y está conectada con servicios amigables para jóvenes (Sense) en las regiones y a nivel local, en los que pueden obtener ayuda y asesoramiento sobre temas sexuales de forma gratuita. Casi 2 millones de jóvenes visitaron la  web en 2019. Su evaluación de la usabilidad, relevancia y atractivo de la web es positiva: la calificaron con un 8.2 y valoraron la información completa, honesta y atractiva, el enfoque positivo y el tono de voz.

 

Desafíos

Aún así, incluso en los Países Bajos tenemos desafíos: en los colegios a menudo hay falta de tiempo o renuencia a ofrecer estos bloques temáticos.  Están disponibles muchos programas de educación sexual y materiales atractivos, pero la calidad de lo que se enseña difiere enormemente. También se necesita una estrategia de arriba a abajo del Ministerio de Educación que incorpore la educación sexual en los objetivos centrales y un plan de estudios más explícito.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Graaf, H. de, Borne, M. van den, Nickelen, S., Twisk, D., & Meijer, S. (2017). Sex under 25: Sexual health of young people in the Netherlands in 2017. Rutgers and Soa Aids Netherlands
Cense, M., Grey, S. de, Vermeulen, M. (2019). Just take the taboo off. What students want from sexual education, Rutgers, Utrecht
Inspectorate of Education (2016). Research on education on sexuality and sexual diversity, OCW, The Hague
WHO, Standards for sexuality education in Europe (2010). WHO Regional office for Europe/BZgA

 


EXPERIENCIAS: «Desenrollar un condón en un palo de escoba no es suficiente»

Lars Dellemann

He crecido en un pequeño pueblo en el sureste de los Países Bajos y mi educación sexual en el colegio consistió en un taller muy práctico. Nuestra profesora de cuidado de la salud nos puso un video sobre los cambios hormonales en los cuerpos de los y las adolescentes, y después nos enseñó cómo deslizar un condón en un palo de escoba. Eso y un párrafo de mi libro de Biología debe haber sido toda la educación sexual que tuve. Aunque desde entonces las cosas han progresado en la mayoría de las escuelas holandesas, a menudo sigue habiendo una brecha entre lo que enseñan las y los profesores y lo que los y las alumnas necesitan. Como joven miembro del Consejo de Supervisión de la ONG Rutgers, soy feliz pensando en formas de cerrar esa brecha con políticas progresistas y estímulos para la investigación.

«Hoy en día, las personas jóvenes crecen en un entorno mediado en el que la información está disponible en sus teléfonos móviles y sus ordenadores. Encontrar fuentes confiables en dicho entorno es un desafío que requiere orientación»

No hay duda de que es necesaria una educación sexual integral y basada en las evidencias. Hoy en día, las personas jóvenes crecen en un entorno mediado en el que la información está disponible en sus teléfonos móviles y sus ordenadores. Encontrar fuentes confiables en dicho entorno es un desafío que requiere orientación. Con educación sexual a una edad temprana, en la escuela primaria, las y los jóvenes aprenden a hablar abiertamente sobre sexualidad y a confiar en que sus educadores/as les dan información confiable y sin juzgarles. Pero aunque es importante antes de llegar a la pubertad, la educación sexual no termina tras una o dos clases. Mientras se crece, cada fase de la vida plantea nuevas preguntas que requieren un enfoque diferente. Hacia el final de la educación secundaria, los jóvenes pueden tener menos interés en un enfoque clínico y más preguntas sobre las relaciones, el placer sexual, la identidad de género y la diversidad sexual. También es muy importante discutir temas que pueden ser difíciles de abordar, como la violencia sexual y los abortos seguros. Para ello se necesitan profesoras y profesores que se muestren seguros, que creen espacios seguros y que no eviten debates difíciles. Desde mi posición en Rutgers, contribuyo a que las y los profesores holandeses estén empoderados para desarrollar esas habilidades y de que reciban la capacitación que necesitan.

Una mente abierta hacia todos los asuntos relacionados con la sexualidad no es algo que podamos dar por sentado. Como muchos países europeos, los Países Bajos se enfrentan a una reacción conservadora. El lobby antiabortista está aumentando sus recursos e influencia, y se fortalece con colaboración internacional. Eso nos da una razón más para crear los espacios seguros que los y las jóvenes necesitan para tomar sus propias decisiones y explorar su sexualidad libremente, sin la interferencia moralista de personas adultas. Para que eso suceda, desenrollar un condón en un palo de escoba no es suficiente.

 

 


Este artículo ha sido publicado originalmente en el número 119 de la revista Diálogos. Para leer otros contenidos, pulsa aquí.

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