info@fpfe.org

tel. +34 91 591 34 49

¿Cómo va el plan para la salud sexual?

Posteado en May 28, 2021

Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres

Aprovechando el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, repasamos cómo va el cumplimiento del Plan Operativo 2019-2020 de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva en el Estado español, fuertemente condicionado por las consecuencias en el sistema sanitario de la pandemia por COVID-19.

La celebración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres es una buena oportunidad para repasar cómo va el cumplimiento de los planes para la mejora de la salud sexual y reproductiva en el Estado español. Por eso queremos fijar hoy la mirada en el Plan Operativo 2019-2020 de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, estrategia cuya aplicación la FPFE lleva años reivindicando. Concretamente, desde que en 2011 denunciáramos que se había metido en un cajón.

Así permaneció, paralizada, hasta que a mediados de 2018 el gobierno del PSOE anunció su intención de renovar e impulsar dicha estrategia. Uno de los primeros resultados fue el anuncio de la ministra de Sanidad María Luisa Carcedo, en junio de 2019, de priorizar el desarrollo de las cuatro líneas estratégicas incluidas en la Estrategia Nacional:

  PROMOCIÓN DE LA SALUD

  ATENCIÓN SANITARIA

  FORMACIÓN DE PROFESIONALES

  INVESTIGACIÓN, INNOVACIÓN Y BUENAS PRÁCTICAS

 

El Plan Operativo parte de estas cuatro líneas de acción para establecer las que el Gobierno considera las ocho medidas que había que tomar de manera prioritaria:

  • Refuerzo de la coordinación con el sector educativo para incluir la educación en sexualidad en el currículum a lo largo de todas las etapas.
  • Sensibilización de profesionales de la atención sanitaria sobre la salud sexual.
  • Fomento de la atención a la salud sexual integral a través de la inclusión de la historia sexual en la historia clínica de Atención Primaria.
  • Promover el acceso equitativo a anticonceptivos de última generación.
  • Elaboración de criterios comunes de calidad para la formación en salud sexual, contenidos y metodologías educativas recomendables.
  • Elaboración y oferta de un curso online sobre salud sexual para profesionales de Atención Primaria, desde el MSCBS y en consenso con las CCAA para favorecer la homogeneidad de conocimientos en todo el territorio.
  • Actualizar el conocimiento sobre la situación de la salud sexual de la población española a través de encuestas, registros y estudios oficiales o declarados de interés para el SNS.
  • Identificación de buenas prácticas en el marco de la Estrategia de Salud Sexual en el SNS.

 

¿Cómo va la puesta en marcha y desarrollo de las medidas?

A principios de marzo de 2020 la pandemia mundial por COVID-19 ocasionaba una dramática crisis sanitaria que ponía a prueba la capacidad de respuesta de los organismos sanitarios públicos, saturaba los servicios y ponía en evidencia que los sistemas de salud públicos deben contar con el apoyo, la financiación, las infraestructuras, la investigación y los recursos humanos adecuados, y no ser objeto de recortes presupuestarios. Esta crisis sanitaria, que todavía sufrimos, es un factor que no podemos obviar al repasar cómo va el cumplimiento del Plan Operativo 2019-2020 de la Estrategia de Salud Sexual, y que por tanto tenemos en cuenta en nuestra evaluación, aunque no todos los incumplimientos pueden achacarse al virus:

 

  • La educación sexual es una realidad en la recientemente aprobada Ley de Educación, la llamada LOMLOE. Por tanto, el objetivo se ha cumplido. Pero tenemos que decir que en esta ley la educación sexual se establece con carácter transversal, sin que todavía exista un desarrollo curricular que garantice que tanto en la enseñanza pública como en la concertada y la privada van a incluirse los contenidos de manera sistemática. Consideramos que se ha perdido una oportunidad de garantizar un aprendizaje universal (en todos los centros educativos y para todas las niñas y niños) sobre la sexualidad.
  • Respecto a la sensibilización de profesionales sobre la salud sexual, debemos entender que todos los esfuerzos hayan estado centrados en la lucha contra la COVID. No queda más que constatar la clara insuficiencia del número de profesionales sanitarias/os, que han tenido que trabajar como han podido para atender a todas las personas afectadas por el virus sin poder dedicarse a otros ámbitos de la salud.
  • La inclusión de la historia sexual en la historia clínica de la Atención Primaria difícilmente ha podido hacerse cuando la propia Atención Primaria ha sufrido un gran impacto por las medidas sanitarias tomadas en muchas comunidades autónomas para hacer frente a la pandemia. Una pandemia que se está usando como excusa para el desmantelamiento de centros de salud y servicios de atención primaria en diversas CC.AA., y que es inaceptable.
  • Respecto a la promoción del “acceso equitativo a anticonceptivos de última generación, desde 2019 se han añadido a la financiación pública de anticonceptivos varios anillos vaginales y el DIU Kylenna, este último con condiciones de acuerdo a factores médicos.
  • Para la elaboración de criterios comunes de calidad para la formación en salud sexual, contenidos y metodologías educativas recomendables, se creó una comisión de evaluación para acreditar diversos programas y proyectos formativos, pero una mayoría de los presentados no superó dicha evaluación para ser considerados como buenas prácticas. Los criterios de calidad existen, pero no tenemos constancia de que se estén aplicando en los programas. Como la FPFE ha señalado en diversas ocasiones, la formación sobre salud sexual y reproductiva sigue siendo una asignatura pendiente.
  • Del curso online para profesionales sanitarias/os no tenemos ninguna información.
  • Respecto a la Encuesta Nacional de Salud Sexual, que no se ha realizado en el Estado español desde hace más de una década y que el Ministro de Sanidad Salvador Illa anunciaba en febrero de 2020, seguimos a la espera de este estudio que es una herramienta importante para el desarrollo de estrategias políticas y sanitarias dirigidas a mejorar la salud de las mujeres.
  • Y por último, y respecto a la identificación de buenas prácticas en el marco de la Estrategia de Salud Sexual en el SNS, no nos consta que se haya elaborado un registro de dichas buenas prácticas. Aprovechamos para dejar constancia de la baja calidad de la información pública sobre salud sexual y reproductiva de los organismos sanitarios españoles.

 

En definitiva, creemos que es momento de exigir que este Plan Operativo se retome y aplique. De acuerdo con los datos de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud de las mujeres y niñas se ha visto especialmente afectada por la pandemia. Y en particular la salud sexual y reproductiva, que desde algunas instancias sigue sin abordarse como lo que es, un ámbito fundamental de la salud de las mujeres.

Además, y más allá del plan operativo, es necesario que estén disponibles todos los recursos sociosanitarios adecuados y adaptados a las necesidades de todas las personas, pero especialmente de las personas en situación de vulnerabilidad o con necesidades especiales.

Y, en este Día de Acción por la Salud de las Mujeres, tenemos que volver insistir en dos demandas de la FPFE que ya son, desgraciadamente, “históricas”: que se consoliden y amplíen los recursos específicos de atención de la salud sexual y reproductiva, en coordinación tanto con la Atención Primaria como con la atención especializada, y que se apueste de manera real por los centros específicos para las personas adolescentes y jóvenes.

Enhanced by true google 404 wordpress plugin